Los lunares, las pecas, los lentigos y los melasmas son algunas de las manchas solares en la piel más habituales por aumento en la producción de melanina.

Las manchas en la piel por el sol tiene diferentes causas, pero lo más frecuente es que sean el resultado de la exposición acumulativa a los rayos ultravioleta (UV) del sol.

Los rayos UV estimulan la producción de melanina, el pigmento responsable del color de la piel. 

La prevención es siempre nuestro mejor aliado (protección solar, evitar exposición directa. Por eso, desde Policlínica SMD queremos ofreceros unas pautas para disfrutar del sol con una piel sana y cuidada.

La unidad de dermatología de nuestro Centro Médico apuesta, antes del verano, por realizar un estudio general de la piel de cada paciente para aportar consejos personalizados a la hora de afrontar los meses más calurosos del año y con mayor exposición a los rayos UVB.

 

Qué son las manchas solares

Los rayos UVB son invisibles y causan quemaduras, oscurecimiento y engrosamiento de la capa exterior de la piel junto a la aparición de manchas solares y en los casos más extremos, melanomas y otros tipos de cáncer de piel.

La protección y medidas preventivas para evitar las manchas solares se deben realizar no solo en pieles blancas, sino en todo tipo de pieles.

Pueden llegar a ser tan fuertes, en las horas centrales del día, que incluso pueden provocar problemas en los ojos y el sistema inmunitario.

Nuestro equipo de profesionales de dermatología se ha centrado, en esta ocasión, especialmente en las manchas solares, también conocidas como hepáticas, que son blancas o marrones y planas, con un tamaño y forma que varía, pero que en general, suelen aparecer en zonas como el rostro, escote, hombros y el dorso de las manos.

 

Cómo eliminar las manchas solares en la piel

 

El doctor Luis Salvador Rodríguez, dermatólogo de Policlínica SMD, ha hablado de los problemas derivados de la exposición prolongada al sol y nos proporciona los siguientes consejos, además de una atención personaliza, para prevenir las manchas solares:

  • Utilizar protector solar todo el año. Es una buena forma de proteger la piel en cualquier época, porque durante el invierno también hay riesgo de radiación solar. Es recomendable la protección solar de 50 o superior a 50. Si fuera imprescindible permanecer en el exterior, es fundamental el uso de una buena crema solar protectora y cubrir las zonas de exposición.
  • Utilizar cremas solares hidratantes para favorecer la recuperación y elasticidad de la piel. Evita su desecación y contribuye a su buen estado.
  • Evitar el sol en las horas centrales del día. Tomar el sol durante unos minutos es saludable, porque contribuye a tener unos buenos niveles de vitamina D. Pero durante las horas centrales del día, los rayos son más intensos y pueden producir agresiones a la piel. De ahí la importancia de evitar actividades al aire libre durante esos momentos.
  • Recomendable el uso de sombrero y gafas de sol.
  • Precaución con los cosméticos que pueden provocar fotosensibilidad. En este sentido, es recomendable evitar el uso de productos perfumados, tanto cremas hidratantes como colonias, que pueden aumentar el riesgo de aparición de manchas solares, si se utilizan y la piel se expone después al sol. Si vas a maquillarte, utiliza un producto con filtro solar. Estos productos están cada vez más avanzados y se adaptan a cualquier tipo de piel.
  • Recordar la importancia de la nutrición. Para evitar las manchas solares también hay que trabajar el interior, y mantener unas buenas técnicas alimenticias para tener una buena salud cutánea. Se recomienda el consumo de vitamina C. Es antioxidante y favorece el proceso de recuperación de las células ante la radiación solar.
  • Consumo regular de agua. De la misma forma que hemos hablado de la nutrición, una rutina diaria de consumo de agua es fundamental para el cuidado de la piel. Una estimación de dos litros diarios ayuda a mantener la piel saludable y disminuye el riesgo de sequedad, manchas y envejecimiento prematuro.

Con estos consejos básicos, queremos que disfrutéis al máximo todo el año con el mayor cuidado para vuestra piel.

 

Cómo reconocer las manchas en la piel peligrosas

 

En la piel pueden aparecer múltiples lesiones, algunas nacemos con ellas, pero otras pueden desarrollarse a lo largo de nuestra vida. La mayor parte de ellas serán benignas y no supondrán ningún de problema para el paciente. 

Es importante saber examinar nuestra piel para poder identificar lo antes posible los cambios que pueden producirse en las manchas de la piel.

Existen tres tipos de cáncer de piel que deben conocerse: el carcinoma basocelular, el carcinoma escamoso y el melanoma maligno.

Carcinoma basocelular (CBC)

Es el más común de todos los cánceres de piel. Suele crecer de forma muy lenta durante meses o años y dañar el tejido donde asienta.

Los signos que deben llamar tu atención son:

  • Úlcera en la piel que no cura, forma costras durante semanas o meses.
  • Crecimiento de la lesión que forma bordes rosados, a veces con capilares en su superficie.
  • Manchas rojas o rosadas en la piel del tronco, cara o extremidades con descamación en superficie.
  • Protuberancias o nódulos perlados o translúcidos de color rojo, rosa o blanco
  • Manchas parecidas a una cicatriz de bordes poco definidos de color pálido, amarillo o ceroso.

Carcinoma de células escamosas (CE)

Este tipo es mucho menos frecuente que el anterior, pero crece de forma más rápida. El carcinoma de células escamosas se encuentra a menudo en áreas expuestas al sol, aunque puede aparecer en cualquier área del cuerpo. Su aspecto es variado y puede manifestarse como un bulto, nódulo, úlcera o llaga de bordes elevados que forma costras y puede sangrar.

Melanoma maligno (MM)

Constituye el tipo menos frecuente de cáncer de piel, pero a su vez es el más peligroso cuyo pronóstico depende del diagnóstico precoz.

La estrategia más utilizada para su reconocimiento es el ABCDE del Melanoma:

  • Asimetría (la mitad de un lunar no es igual a la otra).
  • Bordes irregulares (desiguales, borrosos o dentados).
  • Color (los más peligrosos son los rojizos, blanquecinos y azulados sobre lesiones de color negro).
  • Diámetro (cuando el lunar mide más de 6 mm o aumenta de este tamaño).
  • Evolución (si experimenta cambios en cuanto a tamaño o forma).

 

Tratamiento de las manchas solares

 

Existen varios métodos eficaces para el tratamiento de las manchas en la piel por el sol. No obstante, se recomienda consultar con un dermatólogo para hacer una evaluación de aquellas.

En cualquier caso, puedes probar con remedios caseros para las manchas blancas en la piel por el sol, así como para las de otro color. 

Entre los tratamientos médicos para eliminar las manchas solares en la piel se incluyen

– Las cremas despigmentantes, con hidroquinona, ácido kójico o retinol, que reducen la producción de melanina y aclaran las manchas

– El peeling químico, con ácidos que eliminan las capas superiores de la piel

– Tratamiento con láser, en zonas específicas, o la crioterapia, con nitrógeno líquido que congela y elimina las manchas. 

Dentro de los remedios para manchas blancas en la piel por el sol o de otro color, encontramos el aloe vera, con propiedades regeneradoras; el zumo de limón, que es un blanqueador natural; el vinagre de manzana o el aceite de vitamina E, que mejoran el aspecto de la piel. 

Los buenos hábitos son siempre necesarios para la salud, y con la ayuda de nuestros profesionales de dermatología podréis disfrutar de esta época de la mejor forma posible.

Y ante los primeros síntomas de marchas solares acudir siempre a consulta para poner en marcha medidas reparadoras con un tratamiento adecuado según la piel de cada paciente.

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